Mi historia

Soy Natalia Penchas:  Soy Cocinera, pastelera, panadera, instructora docente de cocina, desarrolladora de recetas, food styler y fotógrafa de alimentos.

Mi motivación: Compartir el amor por la comida real, con ingredientes frescos y locales. La cocina simple: esa que todos pueden cocinar es la que más me gusta.

Un poco de historia
Trabajé  como bachera, cocinera, jefa de cocina, chef ejecutiva por más de 15 años. Tuve restaurantes y una empresa de catering de tortas durante mis épocas de estudiante.

Empecé a dar clases de cocina en el año 2005  en St Louis, Estados unidos. Allá también trabajé como chef ejecutiva y me especialicé en cocina Internacional, llevando la cocina a las casas por medio de un programa de televisión local. Al mismo tiempo empecé con la fotografía y no pare  más.

A mi vuelta regresando a Buenos Aires seguí con la docencia, trabaje en América TV: En América noticias,  con el segmento ¨cocinando por 100 pesos¨ y trabajé durante años para Walmart Argentina en un programa diario de recetas, luego empecé a trabajar para Tastemade en español como food styler y ecónoma.

El restaurante sigue siendo una pasión, teniendo la suerte de ser consultada desde varios restaurantes para la realización de menú y puesta en marcha.

Actualmente mi taller de cocina está tomando forma en un pueblo encantador a 300 km de la ciudad de Buenos Aires, Rauch. Contando con marcas que me apoyan y alumnos que desean seguir aprendiendo.

¿Cómo aprendí?
Crecí entre Caracas, Paris y Buenos Aires. Estudié   cocina, letras y fotografía. Creo ser un producto de todas mis experiencias, mis mudanzas y mis mentores.

Las escuelas donde estudié cocina fueron una etapa importante, pero los restaurantes donde trabajé contribuyeron sin duda al mayor de los aprendizajes: constancia, disciplina, práctica y repetición, fueron la clave para mi cocina.

Los viajes me enseñaron  diversidad, respeto y el amor por las diferencias, amé trabajar en otros países, comer en la calle y comprar en los mercados de cada ciudad.

El aprendizaje empezó desde que era muy chica, la generosidad de las mujeres que cocinaban en mi casa fue el primer paso, con la cocina venezolana. París dejó  una marca fuerte sin duda, la oportunidad única de vivir la cotidianidad. Luego mi querida Charo que trabajó  en casa años  me enseñó  cocina argentina, cocina desde el corazón, bizcochuelos perfectos, repulgue de empanadas y más. Haber trabajado y estudiado en los Estados Unidos abrió otro panorama a mi aprendizaje, no solo por la comida norteamericana, si no por las cocinas de todas partes del mundo, que se desarrollan por la infinita migración de todas partes del mundo.

Los libros de cocina me inspiraron y guiaron: el primero fue el libro de Doña Petrona era mi biblia, al poco tiempo apareció  en mis manos el de Julia Child y después llegaron y siguieron llegando otros.

Hoy sigo mirando, viajando, escuchando y aprendiendo. Es un conocer continuo, donde siempre hay luz y más para aprender. Así que como me gusta decir, acá hay un etcétera por lo que se viene.

Si querés detalles de mis laburos, podés ir a mi muro de linkedin